El traje de flamenca puede decir mucho de una mujer, pero siempre estaría un poco incompleto si no somos capaces de combinar accesorios que encajan con nuestro estilo y el propio vestido. En realidad, los complementos servirán para ponerle la guida al conjunto. Los más básicos suelen ser las flores, las peinetas, los mantoncillos y los pendientes, pero tampoco hay que olvidarse de los collares, anillos o pulseras, que ocupan posiblemente un lugar más secundario, pero no menos importante. En cualquier caso, tampoco se trata de abusar, ya que conviene más llevar unos pocos accesorios y que destaquen, que muchos que provoquen una cierta recarga.
En primer lugar, hay que escoger un traje de flamenca que se identifique con nosotras, que nos permita ir cómodas al tiempo que elegantes. Resulta especialmente importante que te encuentres a gusto dentro de él, ya que lo utilizarás durante unas cuantas horas y tampoco es cuestión de sufrir.
Si no tienes muy claro el color, lo mejor es que apuestes sobre seguro. Nunca falla el vestido rojo con lunares negros, blanco con lunares negros o rojo liso. Estas tonalidades te ayudarán a combinar accesorios con más facilidad. Hay que reparar, además, en los volantes y las mangas, pero esto ya es una cuestión personal de cada uno, en donde debe optar por aquello que le haga sentir mejor.
Procura que tenga la medida adecuada, para que no quede especialmente apretado ni tampoco demasiado amplio para que se formen bolsas y arrugas en algunas partes. Lo que realmente nos interesa es que resalte la figura, y aunque tengamos algún «kilito» de más, esta indumentaria siempre nos favorecerá y hará que parezcamos más delgadas.
Los mejores accesorios para acompañar tu traje
Para que el conjunto pueda brillar en cualquier feria o evento resulta imprescindible acertar con los complementos, pero también hay que saber combinarlos. A continuación te damos unas cuantas claves para que le saques un mayor partido a tus accesorios.
Flores en el pelo
En el pelo no puede faltar la flor. Las más habituales suelen ser las rosas, pero tampoco hay que olvidarse de los claveles, hortensias o amapolas. Las más atrevidas incluso se decantan por un pequeño ramillete o conjunto de flores de distintos colores. Con tres sería suficiente.
Las artificiales son las que más se utilizan porque nos aportan resistencia y durabilidad, y además cada vez están más logradas para dar esa sensación de naturales. No obstante, las mujeres también apuestan por las flores secas.
Aquellas que se decanten por un estilo más tradicional deberían escoger una flor del mismo tono que el vestido, pero si lo que deseas es llamar la atención, lo mejor es que busques una de un color diferente. Es una cuestión de gustos.
En lo que se refiere al tamaño, es preferible que no sea especialmente muy grande, sobre todo cuando se tiene una cara pequeña y redondeada.
Peinetas
Estos accesorios van en el pelo y se usan para sujetarlas flores. Lo más normal es que solo se lleve una. Las peinetas destacan por su tamaño, resultando más grandes que el peinecillo o la peina. Estas dos últimas opciones parecen más discretas. Las tradicionales son de acetato, pero en los últimos tiempos también se están imponiendo bastante las de arcilla polimérica y de pedrería.
En este sentido, también merece hacer mención del pelo. Debe llevarse siempre recogido, a poder ser con un moño bajo, pero si no te encuentres cómodo así puedes decantarte por una cola bien arreglada o una trenza. También deben evitarse los flequillos.
Mantoncillo
El mantoncillo es otro de los elementos imprescindibles que debes combinar con el traje de flamenca. Eso sí, en el caso de que te decantes por un traje moderno, con un corte especial o escote, quizás podrías prescindir de él. En cualquier caso, puedes probar ambas opciones y decidirte por aquella que te haga sentir más cómoda. El color del mantoncillo debe encajar con el del vestido.
Pendientes
Se suele optar por lo general por pendientes grandes y con un enganche que cubre todo el lóbulo de la oreja. Los tradicionales son los de acetato en forma de aro, pero con el tiempo se han ido añadiendo nuevos diseños con otros materiales y colores.
Es importante saber combinar accesorios, y esto incluye también que exista un cierto equilibrio entre pendientes, peineta y flores. En el caso de llevar muchas flores se podría evitar la peineta y emplear unos pendientes más grandes. Si nos decantáramos por una sola flor, lo adecuado sería incorporar una peineta para que la cabeza esté más adornada.
Collar
El collar típico de flamenca es de bolas, a poder ser de coral o marfil. Si no quieres realizar un gran desembolso con este complemento, siempre puedes optar por uno de plástico, aunque no te dará la misma vistosidad.
Cinturones
Los cinturones vuelven a ponerse de moda con el vestido de flamenca. Tienen más aceptación los metálicos, que favorecen a la mujer a la hora de marcar las curvas, al tiempo que otorgan un toque más sensual.
Zapatos de flamenca
A la hora de combinar accesorios también debe tenerse muy en cuenta a los zapatos. Son una pieza esencial para que el conjunto destaque. En la medida de lo posible hay que decantarse por tacones, ya que ayudarán a estilizar el traje.
En este sentido, conviene destacar que además de la estética, también debe valorarse la comodidad, ya que con este calzado pasaremos muchas horas de pie y bailando, por lo que conviene actuar con cierta previsión. Unas cuñas bonitas pueden encajar de maravilla o unas alpargatas cómodas. Con este tipo de vestuario no tienen cabida ni las plataformas excesivamente gruesas o los zapatos planos.

Accesorios que no encajan con el traje de flamenca
De la misma manera que existen complementos que enriquecen el traje de flamenca, hay otros que deben evitarse. Entre ellos están los bolsos. Aunque siempre aporte mucho a cualquier indumentaria, en el caso de este vestido no resulta nada favorecedor. De hecho, lo adecuado es que lo dejes en casa, pero resulta complicado, ya que siempre solemos llevar en él el móvil, pinturas para retocarnos o unos kleneex. En el caso de que no te quede más remedio, decántate por uno pequeño que puedas dejarlo colgado en alguna silla. Así evitarás que se te arrugue el mantoncillo.
Otro elemento que tampoco tiene cabida suele ser el reloj, salvo que sea una pieza muy sencilla y discreta con toque clásico. Descarta cualquiera opción digital o que resulte especialmente grande. Lo que nos interesa realmente es que destaquen otros accesorios.
Aunque en alguna ocasión hayas visto a alguien con gafas de sol, este complemento tampoco queda nada bien con el traje de flamenca.
No olvidarse del maquillaje
Una mujer con traje de flamenca necesita ir correctamente maquillada. Aunque no estés acostumbrada a hacerlo en tu día a día, en esta ocasión te proponemos que seas atrevida sin temor a caer en los excesos.
Piensa que la ‘buena cara’ debe durar durante unas cuantas horas. Con esta indumentaria acertarás si te decantas por unos labios rojos. Las más atrevidas incluso se atreverán con el clásico lunar pintado en algún punto de la mejilla, que otorga un toque más atractivo.





Micaela Villa