Tu primera clase de baile flamenco: qué vestir

Moda flamenca Micaela Villa

Los comienzos en cualquier actividad nunca suelen resultar sencillos, sobre todo si nos adentramos en una disciplina que resulta desconocida para nosotras. El fenómeno del baile flamenco continúa arrastrando a multitud de seguidoras y eso hace que cada vez exista un mayor interés por este arte. Si tienes decidido dar tus primeros pasos o perfeccionar tu talento, unas clases no te vendrán nada mal. Eso sí, posiblemente te surjan dudas sobre el vestuario y los accesorios que deben acompañarte en estos inicios formativos.

Hay una serie de prendas y complementos que resultan imprescindibles y que no pueden faltar. Más allá de seguir la tradición, que es algo especialmente importante, también debe concedérsele trascendencia a la comodidad. Por eso te damos unas cuantas recomendaciones para que disfrutes en tu primera sesión de baile flamenco.

La vestimenta marca la diferencia

La vestimenta flamenca no puede faltar en nuestra primera clase, procurando que resulte cómoda y facilite el movimiento. En este sentido, la falda larga con vuelo es esencial en nuestro vestuario, ya que facilitará la práctica de giros, al tiempo que sientes el peso y el dinamismo de la prenda.

Además de mejorar la estética, también aporta un toque más dramático a los movimientos. Es posible encontrar faldas de ensayo que, por lo general, son bastante básicas y con poco peso y que en ocasiones incluso incorporan algún volante. Procura que la falda llegue por encima de los tobillos y vaya entallada a la cintura para que la tela nos acompañe en los distintos movimientos.

Los expertos recomiendan llevar en la parte de arriba, tanto para hombres como para mujeres, una prenda que se ajuste bien al cuerpo, como puede ser un body o una camiseta ceñida. Esto tiene una clara explicación. Y es que de esta manera los profesores podrán observar mucho mejor la alineación del torso y la posición de los brazos, algo que resulta esencial para captar la técnica flamenca.

Por lo tanto, trata de escoger para la zona superior una prenda que sea cómoda y capaz de adaptarse a tu cuerpo sin que interfiera en los movimientos. Hoy en día es posible adquirir camisetas y maillots con estampados flamencos que encajarán a la perfección.

La importancia del calzado

A la vestimenta se le concede mucha relevancia, pero también es preciso prestar atención al calzado. Es un elemento imprescindible, ya que tiene la capacidad de funcionar como instrumento de percusión que sigue el ritmo de la música.

Para este tipo de baile es necesario que lleve un pequeño tacón que facilite el zapateado. Merece la pena invertir en un calzado de calidad que aporte estabilidad, proteja los pies y articulaciones y al mismo tiempo te permita crear el sonido correcto sobre las tablas.

En cualquier tienda encontrarás zapatos de principiante, que resultan muy sencillos de poner y quitar y que por lo general suelen sujetarse con una goma en el empeine, aunque también los hay con cordones o hebillas. Predominan sobre todo en color negro y rojo, pero hay disponibles otras versiones más llamativas como de lunares o con tonos menos tradicionales que rompen de alguna manera con lo clásico.

Los inicios suelen ser complicados si no estamos acostumbrados a utilizar un calzado de tacón. Por eso, lo aconsejable es decantarse por un zapato con tacón bajo y una plantilla acolchada. En lo que se refiere al material, lo normal es que se encuentren en piel o en ante, aunque estos últimos resultan más delicados. Al pasar tantas horas con ellos ensayando, en la medida de lo posible hay que apostar por la calidad para no sufrir daños en los pies. Procura que la suela se deslice bien y no te aprieten hasta el punto de dejarte heridas.

Accesorios que no pueden faltar en tus comienzos

Una vez que ya sabemos la ropa que vamos a necesitar para ese arranque en el mundo del baile flamenco, tampoco hay que descuidar todo lo que afecta a los accesorios. Además de encontrarte más cómoda, también ayudarán a mejorar la experiencia y el aprendizaje. Es cierto que no son imprescindibles en ese primer día, pero con el tiempo comprobarás como te acompañarán en las clases.

En primer lugar, debe hacerse mención al mantón. En algunos estilos dentro del flamenco, esta prenda o el pañuelo se incorporan dentro de la coreografía. Nunca está de más tenerlo a mano por si se necesita incluirlo en algún baile. Como es lógico, la primera sesión de formación será básica, pero con el tiempo irás añadiendo este accesorio tan típico.

El mantón no solo le añade un componente visual a la coreografía, también se presenta como una herramienta que contribuirá a facilitar la coordinación de movimientos de los brazos.

Hay otro instrumento que también adquiere un gran valor dentro del arte flamenco y son las castañuelas. En los inicios no tendrás que recurrir a ellas, pero no vendría nada mal que te fueras familiarizando con ellas, ya que tendrás que aprender a coordinar su uso con los movimientos de brazos y pies. Consulta con el profesor la conveniencia de llevarlas o si te las pueden facilitar ellos.

No podemos pasar por alto otro imprescindible que adquirirá un papel relevante en tus sesiones de formación. En esta ocasión nos referimos al abanico, que aunque no se emplea en todas las clases, bastantes coreografías lo incluyen. Este elemento tiene la particularidad de que proporciona un toque de elegancia al baile, al tiempo que potencia la teatralidad de este arte.

En el baile flamenco, tarde o temprano, tendrás que añadir la bata de cola, aunque no será en los comienzos. Se trata de una falda larga con cola extendida, que por lo general se utiliza cuando ya hay un cierto nivel en la técnica. No obstante, en algunas academias es habitual que la vayan incorporando desde los inicios para aprender a controlarla y adaptarse a ella lo antes posible.

En la medida de lo posible hay que hacer todo lo posible para que la experiencia resulte lo más placentera posible. Lo más seguro es que lo pases en grande durante esas primeras clases, aunque tampoco te librarás del cansancio. Es aconsejable que te lleves una botella de agua para mantenerte hidratado y la acompañes con una toalla pequeña para secarte el sudor, sobre todo cuando se traten de bailes exigentes o sesiones de cierta duración.

Trata de mantener una actitud positiva

Si nunca has practicado el baile flamenco, lo más probable es que al principio te resulte un tanto extraño seguir el ritmo y las indicaciones del monitor. Es posible que te sientas en ocasiones incluso perdido, ya que no resulta tan sencillo como parece mantener la coordinación entre pies y brazos, además de utilizar accesorios como el abanico o las castañuelas.

Esa primera sesión te permitirá tomar contacto con la danza y adquirirás conocimientos básicos que irás ampliando con el paso de las semanas. En todo momento hay que conservar una actitud positiva y estar dispuesto a aprender. Como cualquier disciplina, exige de implicación y de mucha constancia para que puedan apreciarse los resultados. Es importante que te lo tomes en serio y que sigas las instrucciones de los que saben.

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